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El Supremo y la DGT lo confirmaron hace tiempo: los radares móviles no pueden sancionarte si circulas sin exceder un límite específico
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🚨 Cómo la normativa y el Supremo regulan los márgenes de error en radares móviles y su impacto en sanciones

19 de agosto de 2026 2 min de lectura

En SmartBytes te explicamos qué significa esta información y por qué importa.


Los radares de velocidad, esenciales para el control vial, tienen un margen de error inherente que afecta directamente la validez de las sanciones por exceso de velocidad. La legislación española, respaldada por sentencias del Tribunal Supremo y regulaciones de la Dirección General de Tráfico (DGT), establece cómo se aplican estos márgenes según el tipo y modo de uso del radar, garantizando mediciones justas y fiables.

Según la Orden ICT/155/2020 y su actualización ITU/1475/2024 vigente desde enero de 2025, existen tres tipos de radares: fijos, estáticos y móviles. La categoría de un radar en un momento dado depende no solo del dispositivo sino de cómo se utiliza. Por ejemplo, un radar móvil instalado en un vehículo pero operando con este detenido se considera estático a efectos legales, lo que modifica el margen de error aplicado.

Los márgenes de error varían: para radares en verificación periódica, los fijos y estáticos aplican un 5 % o 5 km/h según velocidad, mientras que los móviles en movimiento aplican un 7 % o 7 km/h. Esta diferencia puede influir considerablemente en la cuantía de multas y la pérdida de puntos. Por ejemplo, en una vía limitada a 100 km/h, una infracción registrada a 138 km/h con un radar móvil en marcha se ajusta a 128 km/h tras aplicar el margen, pudiendo cambiar la sanción asociada.

Una sentencia clave del Tribunal Supremo en 2018 estableció que el criterio decisivo para aplicar estos márgenes no es el tipo de radar per se, sino su estado operativo al momento de la medición. Esto resolvió incertidumbres sobre el uso de radares móviles en situaciones estáticas y sentó las bases para la regulación actual, asegurando que las sanciones respondan a mediciones técnicamente fiables y justas.

Para conductores, técnicos y empresas, entender estos detalles es fundamental para evaluar la legitimidad de multas y diseñar sistemas de control de velocidad ajustados a la normativa vigente. Además, garantiza que la tecnología utilizada para monitorear el tráfico cumpla con estándares metrológicos y legales que protejan derechos y fomenten la seguridad vial.